Cuando entregas las llaves de tu auto a otra persona, aparece una pregunta razonable: si pasa algo, ¿quién responde? La respuesta depende de dos seguros que muchas personas confunden, el SOAP y el seguro automotriz voluntario, y de lo que diga tu póliza sobre quién puede manejar. En este artículo los ordenamos para que sepas qué tienes contratado y qué conviene revisar antes de usar un chofer de reemplazo.
El SOAP: obligatorio, pero solo cubre personas
El Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP) está regulado por la Ley 18.490 y lo debe contratar todo propietario de un vehículo motorizado. Se renueva cada año y es requisito para pagar el permiso de circulación. Circular sin él es una infracción grave según la Ley de Tránsito.
Cubre la muerte y las lesiones de las personas involucradas en un accidente en que participe el vehículo asegurado: el conductor, los pasajeros y cualquier tercero, como un peatón. Lo que no cubre son los daños materiales: ni tu auto ni el auto del otro.
En 2026 los montos cambiaron. La Ley 21.797, conocida como Ley Jacinta, duplicó las coberturas para los SOAP contratados desde el 9 de febrero de 2026. Durante este periodo conviven ambas versiones, según la fecha en que compraste el tuyo:
| Cobertura por persona | SOAP contratado antes del 9/02/2026 | SOAP contratado desde el 9/02/2026 |
|---|---|---|
| Muerte | 300 UF | 600 UF |
| Incapacidad permanente total | 300 UF | 600 UF |
| Incapacidad permanente parcial | Hasta 200 UF | Hasta 400 UF |
| Gastos médicos y hospitalarios | Hasta 300 UF | Hasta 600 UF |
Si tienes un accidente con lesionados, el conductor o el propietario debe avisar por escrito a la aseguradora dentro de 30 días desde que supo del hecho, y el plazo para cobrar es, por regla general, de un año.
El seguro voluntario: tu auto y los daños a terceros
Todo lo que el SOAP deja fuera lo cubre, si lo contratas, el seguro automotriz voluntario. Las pólizas varían entre compañías, pero suelen combinar dos bloques:
- Daños al vehículo asegurado: choques, volcamientos, incendio y, según el plan, robo, hurto o uso no autorizado. Algunas pólizas solo cubren la pérdida total.
- Responsabilidad civil: los daños que el auto le causa a otras personas o a sus bienes cuando eres civilmente responsable. Puede incluir daño emergente (por ejemplo, la reparación del otro auto o gastos médicos), daño moral y lucro cesante, cada uno hasta el monto que fije tu póliza.
Casi siempre hay un deducible: la parte de la pérdida que asumes tú antes de que pague la aseguradora. Su monto o porcentaje aparece en las condiciones particulares de tu póliza.
La responsabilidad civil importa más de lo que parece. La Ley de Tránsito establece que el conductor, el propietario y el tenedor del vehículo responden solidariamente por los daños que se causen con su uso, salvo que el auto se haya usado contra la voluntad del dueño. En otras palabras, si le prestas tu auto a alguien y choca, el afectado puede reclamarte a ti.
Qué pasa cuando maneja otra persona
Esta es la parte que más dudas genera. Las pólizas de vehículos motorizados se depositan en la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), y en ellas es habitual encontrar una cláusula como esta: la aseguradora paga los daños siempre que maneje el asegurado u otra persona autorizada por él, con licencia vigente y adecuada al vehículo, que no esté suspendida. Es decir, con una cláusula así el seguro sigue al auto y no solo al dueño.
Pero cada póliza es distinta, así que antes de entregar las llaves revisa estos puntos en tu contrato:
- Quién puede manejar. Confirma si cubre a cualquier conductor autorizado o si tiene restricciones, por ejemplo conductores designados o edad mínima.
- Si incluye responsabilidad civil y hasta qué monto.
- El valor del deducible para daños propios y para terceros.
- Las exclusiones. Las pólizas suelen excluir los siniestros en que el conductor está en estado de ebriedad o bajo efecto de drogas, se niega al examen, huye del lugar o participa en carreras.
- La vigencia. Un seguro vencido no cubre nada, aunque lo hayas pagado durante años.
Fíjate en la exclusión por alcohol: si manejas después de beber y chocas, lo más probable es que tu seguro no responda. Ese es otro argumento para dejar el volante a alguien sobrio.
Lo clave
El SOAP cubre a las personas; el seguro voluntario cubre tu auto y los daños a terceros. Antes de pedir un chofer de reemplazo, confirma que tu póliza esté vigente y que cubra a conductores autorizados por ti.
Por qué Mi Vuelta exige seguro vigente
Un angelito maneja tu propio auto, no uno de la empresa. Por eso, para reservar un chofer de reemplazo con Mi Vuelta, tu vehículo debe tener la documentación al día (permiso de circulación, revisión técnica y SOAP) y un seguro automotriz vigente con cobertura de daños propios, daños a terceros y responsabilidad civil.
El seguro es lo que protege tu patrimonio si ocurre un imprevisto en el camino. Según los Términos y Condiciones, si el conductor de Mi Vuelta resulta responsable de un accidente, Mi Vuelta se hace cargo del deducible de tu póliza. Si el auto no tiene seguro o la póliza no cubre ese tipo de siniestro, no hay a quién recurrir, y ese riesgo no lo puede asumir nadie por ti.
Por eso vale la pena dedicar cinco minutos a revisar tu póliza antes de tu próxima salida. Si tienes dudas, llama a tu corredor o a tu aseguradora y pregunta directamente si cubre a un conductor autorizado. Y si todavía no conoces cómo funciona el servicio, revisa qué es un angelito y cuándo pedirlo.



